La cultura energética…  ¿qué es?

Es escoger plantas, hacer los almácigos, preparar la tierra, sembrar, regar, alimentar, cuidar, recolectar, y… hacer todo esto con la conciencia del trabajo que se hace con la energía, en la otra dimensión…, con la conciencia que ésta es la parte más importante…, hacer todo esto en contacto constante con nuestro sentir, esto quiere decir con la información que nos llega de algo más grande que nosotros…, hacer todo eso pidiendo la ayuda de nuestros hermanos de luz y de los espíritus de la naturaleza – aquellos que a veces llamamos los Devas, o el espíritu-grupo de las plantas…

He aquí algunas partes de mensajes canalizados por Gaal en el 2001, en los cuales los Guías nos prodigaron consejos y ánimo.

"Dejaos guiar por los Espíritus de la Naturaleza que están allí para ayudaros"

"Escuchadles daros las imágenes, las palabras, las ideas para cada especie que vais a utilizar para vuestra Escuela de crecimiento personal. Los Espíritus de la Naturaleza están allí para ayuda a conectaros con vosotros mismos y también para encontrar de nuevo la simplicidad del contacto con la vida terrestre. Los Espíritus de la Naturaleza os soplan al oído las ideas; más que con palabras, os hacen sentir el lugar, la densidad, la orientación y los cuidados a dar a cada especie. Entonces debéis concentraros con cada especie en particular para recibir la información relacionada a esa especie y a vuestra tierra, vuestro lugar"



"Los Espíritus de la Naturaleza están disponibles, voluntarios y muy eficientes cuando son solicitados con la humildad de la persona (o de las personas) que cultiva la tierra con el fin de obtener su alimento físico y espiritual. El equilibrio de las fuerzas de un jardín se logra cuando los dos polos están en armonía. Los dos polos son la tierra y la persona que cultiva estando conciente de su vínculo con la energía cósmica, conciente de sus manos y de sus pies como difusores de abono energético."

"Un jardín es como un ser: hay que escuchar sus necesidades."



"Por el momento, estáis en aprendizaje. Aprendéis a escuchar la naturaleza. Lo más importante, más allá de todos los conocimientos humanos, es sentir, en relación con la tierra, el momento justo para cada especie. Estos conocimientos no los encontrarais en los libros. Es en el amor por cada especie y en comunión con sus espíritus que podrais desarrollar vuestro instinto, vuestro sentir en relación con ellas y la manera para cultivarlas."

"Vosotros sois puentes y el mejor abono que la tierra puede recibir proviene de vuestras manos y de vuestros pies; hay que habitar su jardín, cuidarlo, regarlo de amor, es decir de una conexión simple y verdadera con cada ser que se desarrolla."

Sus consejos incluyen también el tiempo de preparación, el invierno,  cuando la tierra está todavía demasiado dura para que se pueda hacer cualquier trabajo "físico".

"Cuando trabajáis con los Espíritus de la Naturaleza, el suelo está preparado para las plantas que vais a sembrar. Hay diferentes maneras de hacerlo. Una de ellas es determinar antes del invierno el lugar donde sembrarais las diferentes plantas de vuestro jardín. Eso va a producir que durante el invierno y en la primavera los Espíritus de la Naturaleza van a trabajar para ajustar el suelo"

"Preparar un jardín, es como preparar un nacimiento: hay que dar tiempo a la naturaleza para que haga su obra. El período de gestación invernal es muy importante, si queréis un alto rendimiento energético de vuestros alimentos. Dad el tiempo a cada quien de hacer su trabajo. Tened en la conciencia que el jardín en un ser viviente, que tiene sus particularidades, su personalidad y sus necesidades inherentes a su energía global. Cada parcela de terreno cultivado con esta conciencia producirá dos o tres veces más. Las plantas compañeras son también muy importantes. La práctica instintiva del compañerismo de las plantas, es la más importante."

Luego nos dieron también indicaciones preciosas tanto como precisas (¡y a menudo teñidas de un humor lleno de vida!) de las características de las legumbres que nosotros habíamos cultivado.

Los tomates
Ellos os aportan vivacidad, vida, alegría. Llenos de sol, cosechados a tiempo, ellos os permiten un intercambio energético muy poderoso. Es el amor puro de la creación que se cuela a través de un tomate maduro. Ellos almacenan mucha fuerza de vida. Ellos os alimentan, os calientan con su energía. Son amigos de la conciencia. Tened la experiencia de comer un tomate bien maduro en ayunas y dejad que vuestro cuerpo os enseñe...

Entre el rojo y el amarillo, es la alegría la que hace la diferencia. El tomate amarillo alivia el sistema nervioso. El rojo es más fogoso, de acción y proporciona energía activa. Él fuerza el sistema nervioso a ponerse en movimiento por la actividad.

Es un alimento completo en sí mismo, cuando es comido en conciencia. La fruta de la vida. Bendecidlo, agradeced a vuestra tierra por los frutos que os da. Vuestra tierra conciente, vuestro rincón del jardín interior. El tomate es vuestro amigo en el camino de la conciencia. Puede ser fácilmente programado como el agua y el pan. El tomate conciente, comedlo con placer.

Las vainicas
Son buenas por la fuerza que empuja a la acción, para hacer que la materia obedezca, pues  develan la materia, amplificando sus defectos. Desde el punto de vista energético, os volvéis más gordos, más visibles cuando coméis vainicas. Es un alimento muy útil para la escuela, para quien quiere aprender sobre sí mismo.

Los pepinos
Es refrescante. Poco útil, el pepino acompaña a las otras legumbres por su frescura. Da al cuerpo reposo, un alivio necesario. Actúa un poco como el agua. Es un alimento compañero. No tiene una gran virtud. Es bueno para vosotros consumirlo porque actúa como lubricante añadiendo flexibilidad en el transporte de los alimentos.

Los zucchinis
No son verdaderamente útiles a lo que concierne al valor alimenticio. Son acompañantes. Su energía es vaga. Es difícil captar su carácter, a diferencia de las otras legumbres.

La Acelga de cardo
Tienen una energía parecida a la de las espinacas. Trabajan con ganas y son valientes. Pueden transmitirnos esta cualidad con su alimentación. Sin embargo no es necesario comerlas para recibir esta cualidad, se pueden simplemente respirarlas.

Las remolachas
La remolacha es bonachona. La remolacha alargada es más severa, su energía es más seria. Es menos azucarada. Es buena para el sistema nervioso. Ella os aportará menos placer: Es más terapéutica que bonachona.

Los guisantes
No demasiado a la vez para vosotros… Es una cuestión de flexibilidad de vuestros músculos. El aporte muy rico en magnesio provoca una tensión en vuestros tejidos adiposos. Respetad vuestro cuerpo administrándole solo lo que necesite. Sed vigilantes para permitir que vuestra materia siga vuestra conciencia. Debéis acordaros sin cesar, que mucho de una misma sustancia afecta vuestra adaptación a altas frecuencias, las cuales cultiváis tan bien como vuestras legumbres.

Los guisantes "mollar" intoxican el cuerpo cuando son comidos en demasía. Sin embargo, su aporte es precioso para aquellos que todavía necesitan de la alimentación material. Entre más avancéis en la banda de frecuencias, los alimentos que engulláis tienen más efectos sobre vuestra frecuencia vibratoria. Los guisantes "mollar" contribuyen a sensibilizaros a esta noción así como el fríjol de soya. Tienen una riqueza que puede construir o que puede perjudicar. Comedlas siempre con zanahorias.