La célula vía Zoom: instrucciones de uso

3. Llega a tiempo! 

Mientras lees estas palabras, si estás pensando « Oh, pero en Zoom, a nadie le importa si me conecto 5 minutos tarde… », o si te tranquilizas pensando « Bueno, siempre me conecto a la hora en punto », es tiempo de poner las cosas en claro.

Llegar a tiempo no significa « abrir el Zoom » a la hora de la Célula…

Significa que en el momento preciso en que la Célula comienza oficialmente, ya estás en condiciones de participar plenamente en este encuentro sagrado, en esta reunión de almas, porque el alma que eres se ha encargado de preparar el vehículo que habita.

No sólo has pensado en los aspectos técnicos: encender el ordenador, lanzar el Zoom, apagar el micrófono, abrir la cámara. También te has tomado el tiempo para tranquilizarte, respirar para calmar tu materia y para instalar la presencia en ti.

Por lo tanto, estás en contacto con tu vehículo electromagnético, y también eres consciente del gran vehículo formado por todas las presencias reunidas: los rostros que ves llegar poco a poco en la pantalla, y también los seres de luz que asisten a esta reunión cada semana, como tu Alma-Guía personal.

Eres consciente de la construcción cromática y de la Unidad.

Respiración, presencia, conciencia de la Unidad.

Estos son los requisitos para poder ofrecer un canal a la energía que está ahí para ti.

Para ser capaz de recoger la información y ofrecer un canto o mantra cuando sea tu turno.

Para vivir plenamente lo que creamos juntos, para percibir los efectos de nuestro trabajo y para hacer tu parte compartiéndolo con el grupo, en toda sencillez,.

Llegar a tiempo es todo eso…

¡Buena célula!

Artículo anterior: 2. ¿Qué cantamos?
Artículo siguiente: 4. ¡Presencia hasta el final!