Tu regalo de julio de 2026
Este mensaje te lo ofrece la Fuente para ayudarte en tu camino de crecimiento.
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Hay, en tu interior, esa parte que sabe, que está conectada con la Fuente. Esa parte de ti se expresa en una frecuencia elevada, diferente de aquella en la que vibra tu cuerpo humano. Ajustar la frecuencia de tu materia a esa vibración es lo que llamáis la fusión, la iluminación, pero no es más que la sincronización de tu cuerpo humano con el ser verdadero que eres.
Hay esa parte de ti que sabe; ¿no deseas estar en contacto con ella a través de todos tus sentidos humanos?
El cuerpo humano es lento para transformarse; las frecuencias vibratorias presentes en sus memorias son densas. Cuando un ser de luz habita un cuerpo de materia como el tuyo, él también se vuelve más pesado: el contacto con la Fuente le resulta más difícil porque toda su luz es atraída por las bajas vibraciones de la materia humana.
La lucha por las altas frecuencias es incesante. El cuerpo humano está bajo la influencia de una conciencia colectiva que le somete sin cesar formas de pensamiento llenas de creencias y de límites. De eso es de lo que el ser de luz se empeña en liberarse.
El camino más corto para transformar un cuerpo humano y alejarlo de la influencia de la conciencia colectiva es volver a identificarse con esa parte de ti que sabe. En lugar de luchar contra un adversario y, por lo tanto, alimentarlo, amplificas el brillo de tu luz en la materia.
Es un camino de recogimiento, de silencio. Hay un espacio que atravesar donde parece no haber nada — ninguna manifestación, nada extraordinario, solamente calma, paz; pero eso no es más que el comienzo del regreso. La manifestación de tu ser de luz aún no ha comenzado cuando te encuentras en esa etapa. No te detengas en esos estados; continúa tu camino, abre aún más tu conciencia. Este tiempo de transición debe saborearse, por supuesto, pero no te detengas en él: ¡la cocreación te espera! Este espacio de paz actúa como un filtro; tu conciencia debe atravesar ese velo para acceder a esa parte de ti que sabe.
El silencio no se obtiene mediante la lucha; se obtiene mediante la elección de dejar de conceder importancia a todos los pensamientos sugeridos por la conciencia colectiva, pensamientos que has adoptado como si fueran la realidad. Es mediante la elección consciente como dejas de alimentarlos; es mediante la elección consciente como recuperas tu energía de creación y favoreces tu avance en el espacio del silencio interior, hacia tu verdadera naturaleza.
No puedes partir y quedarte al mismo tiempo; para acceder a lo nuevo, debes elegir abandonar el viejo mundo sin arrepentimiento. Entonces, toma el tiempo para acoger esta materia, este cuerpo con el que estás actualmente identificado. Lo conoces, pero lo conoces poco: descubre quién es realmente y reencontrarás la verdadera naturaleza de tu ser.
Toma el tiempo para sentir que eres un ser inmortal, que esta vida terrestre es una experiencia, una oportunidad para continuar tu maestría de la materia densa. Una encarnación bien comprendida, bien asumida, es una historia de Amor…
Este mundo lleno de pruebas es una de las escuelas más intensas de la creación y te has preparado para tener acceso a ella. Quizás hayas descuidado ciertos aspectos, como el olvido de tu verdadera naturaleza, pero hoy estás en camino y lo que vives actualmente no es más que una etapa. Entonces, ¡acelera el paso! Haz todo lo posible para aumentar la frecuencia vibratoria de tu materia humana, no por obligación sino por elección, por el gusto de reencontrar tu verdadera naturaleza y vivir otra calidad de vida en este planeta, entre los demás que todavía duermen, respetando su estado.
Despertar es una elección — una elección que asumir, que comprender bien. Al principio, el maestro del despertar es el orgullo; le siguen la pretensión y la suficiencia. Una vez superadas esas etapas, se presenta la humildad y la visión de la realidad se abre; surge la comprensión profunda del ser humano, se establece la compasión… y comienza el servicio.
Servirse conscientemente de la luz tiene un precio: el abandono de la inconsciencia y la asunción total de la responsabilidad sobre el destino de tu cuerpo humano. Entonces se te ofrecen todos los posibles.
El Universo es Tuyo… deja de padecerlo y toma su maestría.
La escuela de la Tierra, la escuela de la Tierra… la intensa escuela de la Tierra, ¡qué elección de Amor la de participar en ella! Tienes la fuerza necesaria, te has preparado. Deja de pensar que eres pequeño, débil, ignorante, incapaz, y abre tu corazón a tu ser verdadero. Que esta materia se convierta en tu servidor fiel, que participe conscientemente en la creación de un nuevo mundo transformándose a sí misma, cambiando de frecuencia vibratoria, siguiéndote en tu eternidad. Una encarnación es una historia de Amor cuando es bien comprendida, bien asumida.
Respira la Unidad, respira el Sol de todos los seres unidos al tuyo.
Respira todas las dimensiones de la Vida que tus sentidos humanos no pueden abarcar.
Abre aún más tu conciencia y la naturaleza te hablará con más fuerza, con mayor claridad: te ayudará en tu maestría de la materia.
La Unión consciente con el Todo: ese es el secreto.
Haz respirar tu cuerpo profundamente, hazle respirar la luz presente aquí en este espacio/tiempo. Haz que aproveche esta frecuencia.
Habla a sus células, haz que abandonen la frecuencia del miedo. Invítalas a la expansión de sus límites, y hazlo segundo a segundo: la materia es lenta para transformarse.
Respira tu luz, respira la luz de todos los seres. Respira la Vida, y hasta pronto.
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