Tu regalo de septiembre de 2024
Este mensaje te lo ofrece la Fuente para ayudarte en tu camino de crecimiento.
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El Amor os une a todos.
El Amor une todo.
Haz que tu cuerpo respire profundamente y adopte un ritmo controlado por tu conciencia. Instálate como maestro en tu universo.
¿Crees que es posible cambiar algo en ti sin cambiar lo mismo en toda la humanidad?
¿Crees que es posible navegar solo en el camino del despertar?
Cuando quieras cambiar algo en tu universo, incluye todos los universos en tu petición, en tu conciencia.
No puedes florecer sin estar en la conciencia de la Unidad. ¿Por qué es así? Lo que gobierna los automatismos de tu cuerpo humano es la suma de todas las conciencias que habitan este tipo de vehículo. Todo está conectado: la conciencia colectiva dirige el destino del cuerpo humano. Cuando trabajas en ti, incluye a todos los demás. No puedes cambiar sin que ellos cambien, sin que se beneficien de tus esfuerzos.
Has venido para mejorar, perfeccionar, hacer inmortal el cuerpo humano, los cuerpos humanos, la humanidad. Para ello, debes ser consciente de lo que lo dirige, de lo que lo mantiene en sus aparentes limitaciones: la conciencia colectiva, el molde, la matriz, la suma de las creencias.
Entonces, como creador, incluye todos los universos en el tuyo. Cuando trabajas en ti, trabajas en el conjunto, así que cuando trabajas en ti, trabaja con el conjunto. Todo está unido por el Amor.
Haz que tu cuerpo respire conscientemente. Déjale absorber la información. Cuanto más habitas su corazón, más abiertas están sus células para recibir libremente la onda de Amor que acompaña las palabras.
Cuando trabajas en ti, trabajas en el conjunto, así que cuando trabajas en ti, trabaja con el conjunto. Toma el tiempo para asimilar bien esta información, para hacer crecer tu conciencia hasta que incluya la conciencia colectiva y se acerque a la conciencia divina. Toma el tiempo para Amar de verdad.
¿Hay bondad en ti? Para saberlo, mira a la humanidad.
¿Hay violencia en tu materia? Mira a la humanidad y perfecciona, cambia lo que ya no parece adecuado para este mundo; cámbialo en ti, por el conjunto.
¿Hay control en ti? Mira a la humanidad para saberlo.
No puedes viajar solo: el camino del aislamiento ha terminado, el orgullo debe ceder su lugar a la compasión, a la apertura, al acogimiento, al reconocimiento…
Has venido para participar en esta aventura: el despertar de la conciencia de un planeta y de todos los seres que lo acompañan en su viaje. Sé fiel al alma que eres, amigo mío, y ella te guiará siempre por el camino más corto, hacia la libertad real, la maestría.
¿Hay alegría en ti? Mira a la humanidad.
Cada vez que haces el esfuerzo de identificarte con el ser de luz que eres, transformas la materia, el cuerpo de la humanidad. Permites que el Amor tome su lugar, que la compasión se instale, que el control tenga cada vez menos espacio, que la violencia sea asimilada por el Amor, que la bondad haga florecer jardines y esperanza. Cada segundo de presencia en la conciencia de la unidad permite a la Tierra evolucionar en serenidad, sin verse forzada a romper los moldes, los grilletes energéticos creados por los seres que viven en ella y sobre ella. Todo puede suceder en armonía: el nacimiento del Nuevo Mundo puede hacerse sin dolor… ¡ Depende de Ti que eso pase!
Estás aquí para tomar conciencia del efecto de tu presencia en la Tierra. Has elegido despertar, salir del aislamiento, así que acelera el paso. Abandona las viejas definiciones que tienes de ti mismo. Acelera el paso: tu luz es necesaria, tus segundos de presencia son valiosos.
Es imposible para tu cuerpo mental concebir su responsabilidad en la evolución de toda la humanidad. El cuerpo mental es una herramienta que ha aprendido a controlar al ser. Invierte la situación, pon la herramienta en su lugar: está a tu servicio, no tiene derecho a hablar sin tu consentimiento. Debe obedecer al maestro. Es el guardián de la conciencia colectiva. Si logras amaestrarlo, creas una brecha, una apertura, haces tu parte para que el molde de la matriz se rompa.
Haz que tu cuerpo respire profundamente; habítalo, él es tu refugio. Cada vez que estás conscientemente presente, haces espacio en él para que reciba un poco más de luz. Si te ausentas demasiado a menudo, las enseñanzas ya no pueden llegar a ti. Si imaginas demasiados escenarios con tu cuerpo mental, reduces el espacio disponible en tu cuerpo; usas la luz, la fijas, creas un molde que te separa del Todo. Cuando se te invita a hacer que tu cuerpo respire profundamente, conscientemente, se te invita a estar presente en él para hacer espacio y permitir que sus células asimilen la información necesaria para los cambios, para la implantación de las memorias de la vida eterna.
Cuando cambias, todo cambia. Únete a los demás y benefíciate de sus esfuerzos, de su verdadera transformación. Juntos, creáis el Nuevo Mundo y permitís que el viejo se transforme sin dolores innecesarios. Se requiere mucho Amor, y ese Amor pasa a través de vosotros. Sois responsables del molde en el que evolucionáis.
Recuerda que hay mucho Amor en acción en este mundo. Recuerda que hay mucho Amor en este mundo. Muy poco llega a tu conciencia.
Toma el tiempo para recuperar tu visión interior, para conectarte con la realidad de este mundo. Hay mucho Amor en acción en este mundo. Todos los seres de luz encarnados en cuerpos de materia están en marcha actualmente. Cada uno, a su medida, aporta su apoyo, su fuerza, y contribuye a la evolución del conjunto.
La construcción cromática te ha sido dada para que puedas tener una imagen de la fuerza del conjunto, una imagen de la Unidad. Utiliza este apoyo para anclar bien en tu conciencia que eres inseparable del Todo, pienses lo que pienses.
No olvides: todo lo que pides, lo pides para toda la humanidad. Todo lo que deseas, lo deseas para toda la humanidad. Pide lo que necesita el alma que eres para cumplir su destino.
Eres, has sido y serás; toma el tiempo para aprender a usar tu luz y a vivir en la conciencia de la Unidad.
Haz que tu cuerpo respire profundamente y al exhalar, vacía todo el aire de sus pulmones para luego dejarle libre de retomar un ritmo natural. No ejerzas más control sobre su respiración y mantente bien instalado, durante todo el día, en su corazón energético.
Toma el tiempo para aprender, y hasta pronto.
Mensaje de la Fuente canalizado por Mario-Gaal
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