Tu regalo de agosto de 2025

Este mensaje te lo ofrece la Fuente para ayudarte en tu camino de crecimiento.

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Siente, siente los frutos de tu presencia, de tus esfuerzos. Siente tu materia.

Haz respirar tu cuerpo profundamente. Adopta un ritmo de respiración controlado. Hazle sentir tu presencia.

Miles de miles de millones de átomos se han reunido alrededor de tu sol, formando un uni­verso, formando miles de millones de células alimentadas por tu sol, por tu presencia.

Todo se mueve en lo infinitamente pequeño, todo ahí es fácilmente influenciable: el viento de tus pensamientos sacude la armonía de esos átomos, los hace reagruparse en otra forma, más rígida, o más flexible.

Siente… siente, habita cada uno de los átomos de tu materia humana.

Habita cada célula.

Cada órgano de tu cuerpo es un pequeño universo, que forma parte del gran universo de tu cuerpo. Lleva tu presencia a cada uno de esos universos. Llévales la armonía, la alegría profunda, el Amor, la paz. Aporta las cualidades de tu ser.

Este cuerpo humano, todos esos átomos reunidos alrededor del sol que eres, esta forma, es transformable hasta el infinito. Cada átomo que compone esta forma es eterno. En lo infinitamente pequeño, la muerte de tu cuerpo físico no es más que la separación de todos esos átomos y su regreso a la Fuente, al conjunto. Vuelven a estar disponibles para reunirse de nuevo bajo otra forma. Son eternos.

Tú, que reinas sobre todo un universo, haz que reine en él la armonía a todos los niveles. Haz que allí reinen la alegría, el Amor, la paz y la vida eterna.

Tú que eliges este camino, sé consciente de las responsabilidades que eso conlleva­. Cada día, a cada instante, tú eres quien asegura el ensamblaje de todos esos átomos en una armonía perfecta. Eres Tú quien reina como maestro y quien asegura con su presencia la cohesión, la armonía, la eternidad de esta forma. A cada instante, eres responsable de su estado. Has retirado esta forma de la conciencia colectiva y de todos sus programas.

Recuérdalo: en este estado de conciencia, debes incluir a todos los demás seres que forman parte de esa conciencia colectiva; debes permanecer conscientemente en contac­to con el vínculo que te une al conjunto. Recuerda que cada uno de tus pensamientos tiene efecto sobre ellos; que cada transfor­ma­ción de tu materia humana es sentida por el conjunto.

Toma el tiempo para apreciar la profundidad de tu elección de vivir en conciencia. Nunca estás solo en este camino. Respira a los demás y deja de juzgar a nadie. Mira su sol en vez de sus defectos. Habla a su alma en lugar de a su personaje. Vive en la conciencia de la eternidad, la conciencia de un sembrador consciente de todo lo que dice, piensa y siente.

El camino es simple: presencia. De esa presencia emanan el Amor, la paz, la alegría profunda. Presencia, y sobre todo, reconocimiento —reconocer tu verdadera naturaleza.

¡Ah, sí! Esta materia es fascinante. Es difícil dejar de identificarte con ella… entonces ¿por qué no fusionarte con ella, llenarla de tu luz, para que permanezca contigo por la eternidad? Pero te hablo a Ti, y no a ti. Siente la potencia de tu sol crecer, encarnarse más, tener cada vez más influencia en esta tercera dimensión.

Miles de miles de millones de átomos se han reunido alrededor de tu sol, y alrededor de esta forma; miles de miles de millones de miles de millones —una cantidad infinita de átomos bailan y están disponibles para todas tus creaciones, para todas las experiencias que elijas vivir, para todas las materializaciones que quieras realizar. Una potencia infinita está a tu disposición. Es accesible por… una frecuencia vibratoria.

En el estado actual de tu espíritu, sería poco sabio que toda esa energía fluyera libremente a través de tu ser, porque la autodestrucción de tu forma sería entonces muy rápida. Toma el tiempo para conocer bien la forma que has construido, muy inconscientemente hasta ahora: la forma que contiene las creencias de la conciencia colectiva y todos sus códigos. Toma el tiempo, instálate bien en el centro de su pecho. Siéntate en tu trono y evalúa tu reino. Corrige cada detalle que venga a presentarse ante ti. No juzgues nada, simplemente devuelve la armonía, la frecuencia de tu ser, a cada ensamblaje de átomos de tu cuerpo.

La Naturaleza está ahí para ayudarte; todos esperan tu permiso, tu petición. Así que tómate el tiempo. No hay nada más importante —a menos que realmente quieras seguir viviendo, aún por un tiempo, en la separación y sus sufrimientos inevitables.

Todo lo que se te dice, todo lo que se te presenta, es simplemente una invitación, una mano tendida, una respuesta a tus llamadas.

Recibes mucha información; ten el respeto necesario, tómate el tiempo para integrar esta información, deja de funcionar a través de creencias y hazlo a través de experiencias.

Aligera tus hombros, vuelve a la Unidad. Acumula presencia y tus ojos se abrirán a la evidencia.

Una última respiración profunda para tu cuerpo, antes de dejarlo retomar su ritmo natural.

Tú, quédate bien instalado en tu trono y deja que tu presencia irradie sobre este universo que te ha sido confiado.

Tu ser está lleno de Amor, de paz, de armonía. Toma el tiempo para Amar al resto de la Creación.

Hasta pronto.

Mensaje de la Fuente canalizado por Mario-Gaal
ofrecido con el Boletín de noticias de la Escuela de vida consciente

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