Mi recorrido Alao Saya

Testimonios

La Escuela de Vida Consciente entró en mi vida en un momento en el que había empezado a trabajar sobre mí misma, pero tenía muchas preguntas.

Al principio descubrí el Canto de las vocales, que me abrió a nuevas sensaciones en el cuerpo.

Entonces decidí inscribirme en el curso Alao Saya. Las enseñanzas de Reine Claire me golpearon y me sacudieron en profundidad. Vinieron a dar respuestas a cuestiones existenciales que, hasta entonces, no tenían ninguna respuesta.

Recuerdo haber sentido un gran vértigo cuando se abordaron los orígenes del Hombre y del alma. Y al mismo tiempo un gran alivio. « ¡Por fin empiezo a entender!

Hoy, gracias al curso, siento cada vez más sutilmente todo mi cuerpo físico, las emociones que me recorren, el hormigueo que circula, la densidad de mi presencia, la vida a través de mi cuerpo, ¡la vida a través de mi corazón!

Veo esta vida transformarse poco a poco: viajes, pruebas que superar para comprender, posicionarme, respetarme más, respetarme una y otra vez. Desprenderse de códigos de supervivencia, pesos y lazos inútiles. Bajar el ritmo, asentarme, desacelerar, dejar pasar el tiempo e interiorizarme una y otra vez. « Todo pasa por el CORAZÓN ». Cada día instalarme en conciencia, cada día respirar en conciencia, moverme en presencia y renovar mi elección profunda con acogida, alegría y humildad.

El Canto de las Vocales me acompaña cada mañana desde hace 4 años. Esta disciplina me ayuda cada día a aumentar la frecuencia de mi cuerpo y me siento alineada; llena de energía, mis ideas son más claras, estoy más disponible para mis hijos, mis actividades y me siento en PAZ.

[…] Gracias a Alao Saya y a todas las personas que participan en ello, en la conciencia de la unidad, adquiero confianza en mí misma. Tomo conciencia de mi cuerpo, desarrollo mi sentir y avanzo poco a poco hacia una nueva vida conforme a mis valores.

[…] Gracias a Alao Saya me realizo cada vez más, estoy al servicio de lo vivo, en conciencia.

Perrine V.


Tras una vida llena de propósitos para ser feliz en este cuerpo, alimentándome de placeres y conquistas materiales, así como huyendo de lo que es inevitablemente vivir o experimentar, como la enfermedad, los desencuentros emocionales con otros seres, las separaciones, la tensión laboral, el apego a lo económico… y un sin fin de experiencias, iba de forma acelerada e inconsciente buscando un ALEJARME DE LA MATERIA QUE HABITO.

¿Cómo lo hacía en un inicio?

Empecé el despertar con un CONSUMO Y ESCONDITE ESPIRITUAL. Hacía muchos esfuerzos INÚTILES para encontrar la bendición EXTERNA que me dictase o dijese QUIEN SOY REALMENTE.

En la actualidad, con AMOR y ACOGIMIENTO, puedo observar esa ilusión y consumo de búsqueda atrancado en el PRETENSIÓN ESPIRITUAL. Nada más y nada menos que otro PERSONAJE.

Y así, inicié hace cuatro años Alao Saya, y actualmente Aro Saya. Una vivencia para el Alma que soy y habita este cuerpo, y no un curso para el cuerpo que soy y tiene un Alma. GRAN DESCUBRIMIENTO.

Cuatro años de autoreconocimiento hacia la LUZ que SOMOS.

Nada fácil y sí muy simple. En este recorrido Alao para esta encarnación, empiezo a vislumbar, que no es poco, la simplicidad de sentir que internamente hay una construcción interna de un OBSERVADOR que deja de ENJUICIAR y VIVE.

Nada fácil y si muy SIMPLE. La simplicidad de SENTIR la PRESENCIA, la simplicidad de DARME CUENTA que estoy en la frecuencia mental del JUICIO ante lo que experimento, y la SIMPLICIDAD de volver a la RESPIRACIÓN y así ACUMULAR SEGUNDOS DE PRESENCIA.

Qué simple y nada fácil. Gracias a ese esfuerzo útil, me voy construyendo internamente. Un camino hacia dentro, habitando eso, mi cuerpo, del que he querido huir tanto años.

En este ESTAR, lo DIFICÍL se van TRANSFORMANDO en ACCESIBLE y LA SIMPLICIDAD SE VA INTEGRANDO celularmente.

Empiezo a sentir como LA FRECUENCIA DE MI MATERIA se alza, dándome la oportunidad desde EL SER QUE SOY, no desde el personaje que he creido ser, ALQUIMIZAR Y TRANSFORMAR los comportamientos y reacciones que he juzgado tanto.

En estos cuatro años, siento LA GRAN RESPONSABILIDAD DE ELEGIR dónde quiero estar identificado e ir creando, sin culpar o responsabilizar a nadie.

Siento LA HUMILDAD de que no puedo hacer este trabajo SOLO. Y siento como ESE CONCEPTO DE UNIDAD, se va aperturando en mi SENTIR, utilizándolo para mi TRANSFORMACIÓN individual, ASÍ como en BENEFICIO DE LA HUMANIDAD.

Siento que el NUEVO MUNDO empieza reconciliándome con mi MUNDO INTERIOR y desde ese lugar, SIMPLEMENTE BRILLAR Y SEMBRAR semillas de luz.

A estas palabras les pongo la intención de ser semillas de luz, pese a la dificultad de poder describir el sentir de la PAZ INTERNA así como lo JUSTO que es estar en la FRECUENCIA DEL CORAZÓN y termino, con que el AMOR es SIMPLEMENTE estar presente y HABITANDO sin más, el CUERPO FÍSICO que nos SOSTIENE.

Manolo


Tras quince años de talleres, visitas a la Escuela de Vida Consciente, y convivir en un equipo de estudiantes y practicantes de vida consciente, parecía que tenía todas las herramientas para la transformación de mi materia.

Aún así, en 2018 sentí el llamado del Curso y me inscribí.

Todo lo había oído, estudiado o leído en años de búsqueda, pero antes de terminar el año ya empezaba a reconocer la energía del Gran Grupo.

Repetí en 2020 y supe claramente la ayuda que traía a mi vida cotidiana respirar conscientemente la Unión de todos los que hacen este curso.

Ahora, en Aro Saya habito un espacio de paz tan a menudo que a veces comento con otros compañeros la gran bendición que es elegir este camino y confiar.

La gratitud es el estado que me permite crear, y sin integrar estas enseñanzas con la dirección de Reina Clara y Mario Gaal, no sería posible para mi experimentarla, pues las teorías se quedan en nada si no pasamos a la acción con la justeza que ellos nos enseñan a sentirla para cada movimiento.

Excelentes Guías a la Simplicidad.

Eva


Antes de Alao Saya […] yo ya había hecho un buen recorrido de conciencia […] por lo que pensaba que estaba avanzada, aunque aspiraba a algo mejor, a encontrar un grupo de trabajo más activo, más comprometido con la transformación de uno mismo.

¡Bingo! Desde el principio de este curso, me di cuenta de que lo que creía que era mi avance, el contacto con la profundidad de mi ser, era en realidad sólo una superficie. Me había dado cuenta de muchas cosas,  » yo sabía », sin embargo Alao Saya me trajo la transformación plena y completa.

Esta profundidad se traduce en anclar las cosas en mí misma, desarrollar mi sentir, dejar el refugio del intelecto para habitar mi cuerpo y descubrir lo que realmente significa. Son cambios muy prácticos también, como atreverse a hablar.

No puedo dar un ejemplo más concreto ni detenerme en un punto, porque mi primer año de Alao Saya ha cambiado completamente mi vida en todos los aspectos y rincones. Lo observo en mi apertura de conciencia y en mi nueva forma de vivir mi vida, que apenas me hubiera atrevido a esperar vivir algún día, que creía reservada para un futuro lejano o para grandes sabios inalcanzables.

Este curso nos da las herramientas, de forma concreta y sencilla, para avanzar hacia la realización de nuestro ser en completa autonomía. Y esto, suavemente.

Cuando hice el balance de este año, me sorprendió ver todos los cambios que había vivido: como sucede tan suavemente, no me daba cuenta. Yo que siempre había avanzado con mucha fuerza de voluntad y esfuerzo, esto está cambiando…

Cada paso, cada cambio, son recibidos en el ambiente de benevolencia que forma nuestro grupo y por la presencia profundamente cariñosa de Reine-Claire, sin olvidar la de Mario-Gaal. Su trabajo, complementario, es de una riqueza sin fondo, que me acompaña diariamente.

¿Puedo atreverme a usar la gran palabra « bendición »? Pues sí, he encontrado el grupo de seres conscientes al que siempre había soñado unirme, y Alao Saya es como un cuerno de la abundancia.

Sarah