El cultivo energético

Compartir de Reine-Claire y mensajes de la Fuente, extracto del libro El Nuevo Mundo.

Mi enfoque intuitivo

Inicié el contacto con los Espíritus de la naturaleza de forma intuitiva desde que comencé a trabajar la tierra, cuando llegué a Ste-Monique, en 1978. No los veía ni los escuchaba, pero creía realmente en su existencia; entonces, a mi manera, los sentía. Desarrollé una relación de colaboración con ellos y siempre tuve huertos florecientes sin problema y sin ningún aporte material de ningún tipo; excepto agua, en muy pequeñas cantidades de hecho, ya que mi pozo superficial alcanzaba apenas para satisfacer mis necesidades fundamentales.

Yo no tenía ninguna formación, ni ningún conocimiento antes de elaborar mis huertos, pero escuchaba mi sentir de forma natural y espontánea, y aprendía lentamente, multiplicando las experiencias.

Mis problemas comenzaron cuando le confié mi jardín a otras personas… En esa época, yo ya casi no comía y había disminuido mucho el tamaño de mis huertos, manteniendo lo mínimo para alimentar a los niños que participaban en mi campamento de verano; la Escuela de vida consciente tal como existe hoy en día, no había aún nacido.

Aunque mantenía un vínculo de corazón con los Espíritus de la naturaleza, estaba mucho menos activa en el área del cultivo y contaba con las personas que me ayudaban, hasta que me di cuenta que estaba perdiendo todo. Entonces constaté que mi relación con los Espíritus de la naturaleza había sido natural y espontánea. Vivía esa relación desde mi interior y en silencio, y no había realmente captado hasta qué punto yo era cercana a ellos, hasta el día en que comencé a sentir malestares.

Sentía una o varias presencias que se imponían fuertemente. Debo confesar que no recuerdo exactamente de lo que ocurría. Fue el hecho de volver a leer un mensaje lo que hizo que volviera a surgir la memoria imprecisa. Creo que mis noches eran agitadas. Era la época del inicio de mi proceso pránico y mis percepciones estaban muy aumentadas. El hecho es que le pedí a Gaal que canalizara a los Guías para mí, y aquí está la información que recibimos.

Los Espíritus de la naturaleza se encuentran muy cerca de Reine-Claire y esperan mucho de ella, mucha colaboración para la sensibilización de la gente que trabaja con las plantas. Cada brote es cuidado por un espíritu. Construid el reino de los elfos en vuestro terreno. Haced de él un lugar sagrado donde cada ser tiene su lugar, un lugar de conciencia donde todo el mundo vive en armonía, todas las dimensiones de todos los seres, no solamente los humanos. Y bendecid al Señor por su presencia que crece en este lugar santo. Dad gracias por los beneficios que os aporta y continuad vuestro trabajo.

Me sorprendí un poco y me dio la sensación de que los Espíritus de la naturaleza estaban tan centrados en su deseo de contactarnos que ya no respetaban los límites energéticos y nos distraían. Después de haber expresado esto en voz alta, los Guías me respondieron:

El hecho de retomar el contacto con ellos conscientemente va a volver a poner todo en su lugar y despertaros a una nueva conciencia. Pasar del saber al acto, trabajando en comunión con ellos, es parte del trabajo que tenéis que hacer.

Fue el inicio de una bella asociación consciente. Nuestra escuela naciente acogía aprendices a tiempo completo e inscribimos en nuestro programa cotidiano un tiempo de canalización especialmente reservado a nuestras preguntas con respecto a la reestructuración de todos nuestros huertos. Recibimos preciosas enseñanzas que concretizaban el profundo respeto que siempre tuve por aquellos a quienes llamaba los Amigos de la Naturaleza.

Extrait du livre El nuevo mundo.