Campamento de verano Alao Saya 2023 a distancia

Aunque hasta ahora nunca habíamos sido tantos en un campamento de verano o en un taller (¡éramos cincuenta!), y el trabajo ha sido intenso, la Escuela de Vida Consciente nunca había estado tan en calma: una calma profunda, con tan poco ruido exterior como ruido mental…

Aquí tienes unos testimonios de personas que participaron a distancia:


Compartir de Mónica de Costa Rica

En esta semana de taller, nos reunimos todas las mañanas muy temprano para hacer vocales juntos y conectar con ustedes en el taller. Realmente se sentía la intensidad del trabajo que hacían y como esto nos beneficiaba a todos.


Compartir de Manuel Perea Blanco de España

He sido muy consciente de la potencia del trabajo realizado en el campamento durante estos días.

Cada día había una llamada al Canto de las vocales. He pasado a cantar con regularidad las 9 vocales cada día. Sentía el soporte y apoyo del grupo. No había esfuerzo ni pesadez.

Cada día el contacto con mi guía personal era más evidente. De hecho, recibía mensajes, no solo durante o al final del Canto, también a lo largo del día.

La Célula de Córdoba ha estado muy activa, proponiéndose cantos y mantras al grupo e invitándonos a actuar durante el día en lo cotidiano.

He sentido y visto imágenes de la Escuela como si me encontrase allí. Imágenes de los jardines y de la casa de sonidos.


Compartir de Cristina Pardo de España 

Durante la semana del campamento internacional he sentido una energía muy potente. He sentido fuerte el sostén del grupo. Era un impulso continuo para estar presente y hacer vibrar mis células en la frecuencia de la paz. Ojja la paix sur Terre venía mucho a mi conciencia. Sin alarma, mi cuerpo se ha despertado cada día para ir a ver amanecer, momento de especial apertura, sobre todo a los mensajes de mi Guía.

He sentido un empuje permanente hacia recordarme quien soy y, desde ahí, acompañar y sostener el trabajo que sobre mis células se iba haciendo. Se han presentado a mi conciencia muchas creencias muy sutiles que perpetúan lo viejo para ser liberadas. Ha empezado a instalarse la presencia en las comidas de una manera más natural, sin tanto esfuerzo…

Verdaderamente ha sido una experiencia de Unidad como nunca antes había sido capaz de percibir.

Confío y elijo seguir respirando esta Unidad que permite despertar a mis células aún dormidas y poder seguir construyendo el Nuevo Mundo en mí y para la Humanidad.

Ojja, la paix en nous